domingo, 2 de mayo de 2010

Aunque no nos lo parezca...

... la historia es un ciclo vital que se repite una y otra vez.


Lo que vivimos ya lo conocemos y lo que aún está por pasar, pues también.

martes, 6 de abril de 2010

La belleza de la ilusión


Éxtasis de las azucenas

Mujer de la sustancia




Me ha llegado un correo electrónico con un power point de este artista mexicano. Al admirar su obra hay algo que me recuerda a la escuela de Frida Khalo o Diego Rivera, pero Octavio Ocampo tiene algo que lo hace único.




Familia de pájaros



Boca de flor


viernes, 19 de marzo de 2010

Mi nueva mascota

Me lo encontré abandonado por los alrededores de lugar donde trabajo. Estuve observando que comía de las basuras y servía de entretenimiento para los niños crueles a la salida del colegio; así que no me lo pensé dos veces, y lo he adoptado. Lo he llamado Timmy (aunque no estoy seguro de si es chico o chica). De momento, como no se fía mucho de mí, hace caso omiso a lo que le propongo. No me quiere acompañar cuando salgo a hacer footing, se niega a comer comida especial de mascotas, prefiere las ensaladas o las cremas de verduras y le tiene una tirria horrorosa al agua (no he conseguido quitarle la mugre que trae de haber rondado calles o haberse revolcado por jardines). Mi vecino Luis, al menos, me ha dicho que si le dejo a solas en casa no ladra; oye, eso es todo un alivio. Lo que me faltaba era pelearme con la señora Davinia (una octogenaria del quinto, cuyo único hobbie es estar pendiente de la vida de los demás). Mi novia tiene que cuidar de su sobrino todos los viernes por la tarde y la verdad es que el chaval ha hecho muy buenas migas con el animal. Les encanta pasar la tarde juntos, y yo aprovecho esos ratos para estar con la parienta un poco más íntimamente. Ya hace 20 días que lo rescaté. Mañana lo llevaré al veterinario, para que le haga un chequeo, me ayude a imponerle una dieta más equilibrada y así también saldré de dudas en cuanto a su sexo.

martes, 5 de enero de 2010

¡FELIZ SILVESTRE 2010!


Saber que entre el cielo y yo no hay nada.

Pisar, descalzo, la tierra mojada...



Amigos, que este año les traiga felicidad, salud y bienestar, para ustedes, para los suyos.

sábado, 21 de noviembre de 2009

¡Hay que darle alegría al cuerpo, trogloditas!

Desde luego, que vaya vida la de la gente de las cavernas. Yo hago algo el lunes, lo repito el martes, y luego el miércoles. Llega el jueves y me aburro, a continuación el viernes me desespero, el sábado estoy que me tiro de los pelos, y el domingo ya no puedo más de aburrido que estoy de la rutina cuaternaria. Llega el nuevo lunes y vuelta a empezar. Amigos, debemos cambiar. Buscarnos pasatiempos productivos (no sirve sentarse delante del ordenador para investigar y encontrar cosas interesantes por la red, precisamente de eso es de lo que estoy cansado), alternar en las disco-cuevas de moda para conocer a cavernícolas interesantes, pasar parte de nuestro tiempo averiguando qué se puede tener en común con el resto de la familia o disfrutando de paseos por las laderas. El caso es hacer algo, y que ese algo sea productivo. Venga, vamos, apaga el ordenador y sal ya de casa. Deja de ser un troglodita aburrido. ¡Disfruta de un buen fin de semana!

lunes, 5 de octubre de 2009

A lo que bien está, no hay que darle vueltas




He encontrado en un artículo del mes pasado (30 de septiembre) publicado en Europa Press y que decía lo siguiente: "Adolf Hitler pudo no haberse disparado a sí mismo y quizás ni siquiera murió en su búnker Un fragmento de cráneo supuestamente del Führer y que era conservado desde hace décadas por los rusos ha resultado ser en realidad de una mujer de unos 40 años, de acuerdo con nuevos estudios de ADN".


La verdad, amigos, es que me trae sin cuidado si lo hizo él mismo o mandó a uno de sus secuaces a que le hiciera el trabajo. Para el caso el resultado es el que tenía que ser: un bicho malo que está bien muerto para no andar dándole por el culo a nadie...

lunes, 7 de septiembre de 2009

El cuenta cuentos


Soy un verdadero cuentista, de los que ya no quedan. Vacilo de mis grandes hazañas y me callo las penurias, esas no hay que contarlas. Complazco al auditorio con mis mil y una historias. Seduzco a las féminas con mis hipnotizadoras palabras. Un liante de tomo y lomo, embaucador y hasta embustero si me lo propongo. Un cronista de mi tiempo, un liante del enredo, en definitiva, soy un novelero.